CAMINANTE, NO HAY CAMINO Escultura monumental
Eslava participa en Landarte 2018 con la creación de una escultura gigante

Felix Zaratiegui y la asociación de amigos de Eslava colaboran para erigir una escultura de una persona caminando que tendrá 5 metros de altura. Esta obra colaborativa vendrá, además, acompañada de talleres artísticos en torno a la fotografía, el dibujo y el video-montaje.

Felix Zaratiegi, propone a los vecinos y vecinas de su localidad, Eslava, reflexionar en torno al paso del ser humano por la tierra.  Una idea que se materializará en la construcción de una estatua de piedra, de aproximadamente 5 metros de altura, de una persona caminando; Una obra espectacular cuya realización vendrá acompañada de toros tres talleres de fotografía, pintura y video-creación. En primer lugar la escultura se complementará con otra obra que estará compuesta por fotografías de 1 metro por 60 centímetros. Todas deberán contener la imagen de vecinos de Eslava caminando y se colgarán en el muro que queda justo detrás del espacio que ocupará la gran escultura. De esta forma crearán dos planos visuales artísticos superpuestos que dotarán de fuerza visual y coherencia a la obra.

El segundo taller será de pintura para jóvenes y mayores con el motivo principal de la figura humana. Javier Reyes Bermejo, profesor de dibujo, pintor y vecino de Eslava,  coordinará este trabajo. Y para poner el broche final a Landarte 2018 en esta localidad, realizarán un video con el “making of” de todas las actividades anteriores y con entrevistas a  participantes en el proyecto.

Video de la presentación de Landarte 2018.

Felix Ángel Zaratiegui

Félix Zaratiegui, es natural de Eslava y residente en París,  donde trabaja como profesor de español en la Sorbona. Además en su curriculum figuran dos años de enseñante en Londres y uno en México. Viajero por América Central y el Caribe, ha sido cooperante en Nicaragua. Ha enseñado en France Télécom, TF1, IFAG y Negocia, entre otras empresas y escuelas.  Desde 1993 en el Celsa.
En 2012 decidió dejar una temporada Paris para impulsar un proyecto en su localidad natal, Eslava. Allí impulsó y colaboró en la creación de un paseo megalítico interactivo que une la localidad con la villa romana de Santa Criz.